Sofrit Pagès: el corazón de la Ibiza más auténtica
Ibiza no solo se vive en playas y atardeceres. También se saborea en recetas que cuentan la historia de la isla. Uno de esos platos que transmite tradición y autenticidad es el Sofrit Pagès, un guiso que reúne carne, verduras y sabor mediterráneo en cada bocado.
El sabor de la tradición
El Sofrit Pagès nació en los hogares payeses, donde los ingredientes se combinaban según la temporada y lo que había disponible. Hoy sigue siendo un plato de celebración, un símbolo de la cocina ibicenca que no puede faltar en mesas familiares ni en la Ploom House, donde nuestros invitados pudieron disfrutarlo este verano en un almuerzo muy especial.
Ingredientes principales
Pollo y cordero
Sobrasada ibicenca
Patatas, pimientos y ajos
Tomate y especias locales (azafrán, pimienta, hierbas mediterráneas)
Cómo prepararlo
Dorar las carnes en aceite de oliva hasta que estén bien selladas.
Añadir la sobrasada y las verduras troceadas, sofriendo todo junto para que los sabores se mezclen.
Incorporar el tomate y un poco de agua o caldo, dejando que el guiso hierva a fuego lento hasta que la carne esté tierna y jugosa.
Rectificar de sal y especias, dejando que el aroma a Ibiza inunde tu cocina.
Servir y disfrutar
El Sofrit Pagès se sirve caliente, en cazuela grande, para compartir. Cada bocado es un viaje a la Ibiza más auténtica, y marida perfecto con un momento relajado en la Ploom House, en una terraza frente a la piscina o con tu dispositivo Ploom en mano, disfrutando del sabor y la compañía.
Un plan de diez: Sofrit, amigos y Ploom
Imagina un mediodía en Ibiza: el sol acariciando la terraza, risas alrededor de la mesa, y el aroma del Sofrit Pagès llenando el aire. Después, un momento de relax con Ploom, mientras la isla sigue latiendo a tu alrededor.
Nuestros invitados ya lo han vivido en la Ploom House, pero ahora tú también puedes llevar un pedacito de Ibiza a tu cocina.
Estate atento a todas las novedades en Ploom Club, porque aquí no solo compartimos experiencias, también sabores.
Porque en Ibiza, los momentos auténticos también se cocinan.